Cursa un año en un high school de Estados Unidos

Cursar un año de instituto en el extranjero en general, o acudir a realizar un año de high school Estados Unidos en particular, puede llegar a ser toda una experiencia para los más jóvenes. Es por ello, por lo que habría que eliminar ciertos prejuicios que hay al respecto.

De hecho, si nos planteamos esta posibilidad desde un punto de vista completamente educativo, nos daremos cuenta que los beneficios son tantos qué serán muchas las familias las que se convenzan de que esto merece la pena.

Pero, ¿cómo funciona el high school en Estados Unidos?

En esencia, hay que decir que el instituto en Estados Unidos, funciona de una manera muy similar a como lo hace en España. De hecho, el único requisito indispensable es que el curso a realizar sea cuarto de la ESO y que el alumno cumpla 15 años antes de que termine el año en el que comienza el curso.

Una vez sentada estas bases, hay que hacer hincapié en que a pesar de las enormes similitudes que hay entre unos centros y otro, existen algunas particularidades que merece la pena destacar.

Integración a partir del idioma y de la cultura

Como no podía ser de otra manera, la integración del alumno en este año de high school en Estados Unidos, se hace a través del idioma y de la cultura. Hay que tener muy en cuenta que todo el entorno en el que se va a encontrar no tiene apenas familiarización con el habla hispana.

Todo esto no era sino permitirle aprender el idioma de una manera perfecta. Pero es que además, no solamente ganará en la capacidad lingüística sino que también el alumno llevará a cabo una apertura de miras y de horizonte es muy importante. Algo que se consigue mediante la mimetización con una cultura que es ajena a él.

Socialización a través de numerosas actividades

No obstante, merece la pena destacar que esta inmersión lingüística y cultural no solamente tiene que ver con el clásico horario lectivo. No en vano, en el centro asignado al alumno, se desarrollarán una gran cantidad de actividades que le permitirá socializar y conocer nuevos alumnos.

Entre estas actividades podemos encontrar las más comunes como las del equipo de fútbol o incluso aquellas que estamos acostumbrados a ver en las películas como el club de debate o de ciencia. Una manera única de sentirse un alumno muy especial en un entorno extremadamente motivador y atractivo.

Comunicación total con familias y coordinadores

Para la tranquilidad de los padres, hay que decir que todos y cada uno de los días del alumno que decide acudir a Estados Unidos a cursar un curso en un high school, están perfectamente planificados. No solamente la familia de acogida está implicada sino que también los profesores y los coordinadores docentes serán una parte importante.

A partir de aquí hay que decir que las familias pueden estar en permanente contacto de manera que tengan un seguimiento constante de su hijo o hija. De esta manera, se consigue trasladar una total tranquilidad.

Una experiencia que marca un antes y un después

Asimismo, esta experiencia de estudiar en USA marcará un antes y un después en el alumno. De hecho, no son pocos los casos los que se han dado en los que la relación que se genera en aquel high school se mantiene con el paso del tiempo.

Llamadas, intercambios de correos electrónicos así como visitas a uno y a otro país son constantes en muchos de los casos. De esta manera no solamente habrá forjado nuevas amistades sino que al haberlas hecho en un entorno diferente la riqueza cultural del alumno será mucho mayor.

Esta es una ocasión única para todas las partes. A unos precios realmente competitivos, el alumno puede estudiar en un colegio publico en Estados Unidos y  regresar a su hogar con un nivel lingüístico y académico realmente espectacular.

Además, no solamente retornará a su centro lectivo de origen con todo el curso convalidado sino también con un gran bagaje cultural a sus espaldas.